lunes, 30 de abril de 2012







A María Antonieta Izaguirre, por el jardín japonés



A Miguel, por sus preguntas






















Es, el botón de la camisa de su padre
Belkys Arredondo Olivo






Cuando yo era niño,
la gente compraba sapos
y los colocaba en una caja con paredes de espejos,
el sapo al verse reflejado se quedaba inmóvil,
yo me siento como uno de esos sapos.
 
Akira Kurosawa





la niña es igual a su padre














Abril               Adoración       Alba    Alegría
Alondra
Alma
Almendra
Amada

Ámbar América          Amparo          Angustias
Bárbara
Bella
Cándida                      Candela                      Consuelo                    Cristal
Digna              Dolores
                        Dulce
                        Esperanza
Felicidad
Flor
Gracia
Luz
Libertad
Luna               Mar
Milagros
Misericordia
Piedad
Rosa
Serena                        Severa
                        Soledad


tenían que ser
            nombres de mujer










es casi un vicio éste el de ser roble

saber qué hacer si hay angustia o si no escampa
llorar una vez por semana
a lo sumo
el yo me basto sola
si necesito te aviso
déjamelo a mí                        no importa
yo lo hago
pintarme las canas
hacer fiesta de las migas
flores en la sala
música siempre

dentro
es cáscara de huevo
temblor si me abrazan
no saber qué hacer con el pequeño hombre lobo
la medalla en el bolsillo
los pies tan torpes
y el papel en que escribo
sólo letras gruesas porque no leo las otras
es de arroz












cuando leo a Szymborska entiendo lo que siento

puedo llorar hondamente
y entiendo
de ese grano de arena que irrita a la ostra

me presta su lupa para las cosas pequeñas

suelta tus piedras –me dice-
si el toque de un dedo
te lanza contra la pared
hazte viruta esparcida por la brisa
ovillo que se guarda              



la niña juega
dentro de una inmensa casa
de cartón









para no tener que darle más cuerda al mundo

me hice una casa en una calle casi ciega
un amasijo de conchas de naranjas
            pozo horizontal
lleno de gatos y zapatos
que reposan inmutables por todos lados

el reloj de esta casa
mide los tiempos en espacios breves
o se detiene
si hace falta

es mi casa

toda pared inmensa donde apoyo la espalda
cuando mi hijo pregunta
por el frío de esas señoras
que caminan de noche por la avenida
en traje de baño









sólo sé que volveré a verte
en nuestro hotel las calles son pliegues
Mariela Casal



lost in translation

me dices que prefieres un hotel
porque en mi casa harías nido

después de insistir
en una cama doble
refugiamos este amor de la intemperie
tras un cartelito de do not disturb

la camarera que entiende
lo ignora cada vez

por un instante somos un trío

corres la cortina para hacer las noches y los días
y vas trayendo ramas
                                   hierba
                                   hojas
                                   barro









black and white

hoy nada te conmueve

aquellas pequeñas cosas te siguen por la casa
todas llevan nombre fecha   lugar
te llaman insistentes
de aquel modo
hacen fila en el marco de la ventana
se meten en tu cama          bajo la almohada
dejan poemas en los bolsillos
tiran de tu ropa
            se atraviesan
entre almendras


hoy no quieres guardarlas ni botarlas
las dejas estar
llorosas porque no amargan ni endulzan tu café

hoy estás desnuda y no sientes frío
hoy no amas



la madre repite historias
la niña
canciones




 



la nieve es un zapato de terciopelo azul
perdido para siempre
cuando mi madre era mi madre
y yo jugaba a ser niña









hoy mi madre llamó

le dije
he estado enferma
me dijo
salimos de viaje la semana que viene
le dije
aumenté de peso
me dijo
cómo van las cosas con tu esposo
le dije
me divorcié hace más de un año mamá
me dijo
dile del sábado

no dije nada

los espero
que te mejores


la niña tiene sueños de anciana
sabe del deseo en las serpientes de la noche
ha leído a Freud
y entiende





un unicornio blanco la posee
se hace experta en los placeres de lalengua





 

a Kurosawa

1
kitsune

en todo encuentro se paga un sacrificio


el sol brilla a través de la lluvia
severos zorros celebran sus bodas
en lenta procesión


 al final del arco iris
el perdón
o la vida



 2
hina matsuri

los duraznos ya no florecen

las muñecas en sus siete escalones
ahora lloran
ahora danzan
ahuyentando los malos espíritus


el tiempo de jugar
se abreva




3
yuki-onna

vienes a buscarme

eres un manto blanco que flota sin pies sobre la nieve
la inmovilidad que me ofreces
tropieza con un corazón ardiendo

la tormenta va por dentro




4
cancerbero

es el precio de entrar en la oscuridad

a la salida del túnel
se desconoce la propia muerte



5
amarillo

los pájaros negros no logran despertar al trigo

el piano recuerda
que en todo viaje se busca algo perdido




6
fuji

colores de muerte tiñen el cielo

de nada sirve correr
tu sueño abre la herida más profunda





7
oni

tu aullido sabe que el horror
sólo acaba con la muerte




 
8
agua

se supone que la noche sea oscura

la inutilidad de los molinos
hace del cortejo
una fiesta




9
volare

al final habrías de ser pintor

para poder volar
se ha de perder el equilibrio
hasta que llegue la nostalgia



la niña moja la cama y muerde sus brazos
por ira
por placer







 

Sonríes desde lejos como si masticaras
mi corazón entre tus colmillos
Raúl Gómez Jattin



salí a buscarte vestida de rojo

tu colmillo cierto
se humedeció al ver mi piel blanca
te ofrecí una manzana
sabiendo








sólo aquel que sabe puede hacerse esclavo

ahora sí           ahora no
hacerse
pues no es el ser lo que lleva en el bolsillo
es ese deleite ceremonioso
que lo deja a horcajadas entre dos mundos
con el placer tironeando

como amo pide dejarse
se da la vuelta
inventa palabras para aquello que no debe pronunciar
y el deseo
decide

la niña lee novelas de caballería
nunca entendió
qué tenían que ver los rompecabezas de colores
con su llanto



el psicólogo era amigo de su madre






  

no me sostienen manantiales ni hadas
estoy llena de gritos
de cenizas
la voluntad de existir
ronda mi casa
crece como lisonja de hierba
entre mis ruinas








el camino de regreso nunca es el andado

tres monedas por la libertad del paso esmerado en dilaciones
los tesoros siempre esperan tras la vuelta
como se espera la lluvia
bajo la calma de vasijas sonoras







adentro sigue lloviendo

ordeno mis poemas en orden alfabético
para ver si tienen algo más de sentido

sorda a la vehemencia de los amigos
veo como mis pasos le abren camino
a uno de esos días

dentro de mí se extiende la calle más angosta
ninguna palabra promete ventura







lo he perdido todo tantas veces

me atrae más un mago renacentista
cabeceando entre libros
que el asno de Buridán
llevo puesta una armadura de cartón
busco plazas
igual dan monumentos
o fuentes de agua
un barquito de papel en el bolsillo

el asunto
es cobijar la soledad entre multitudes











Ya eres un manojo de hebras sin amarrar…
Ania Varez



vacío en el vacío
 
enterrar los pies
para volar con los brazos

luz que danza entre tinieblas







tengo una memoria sabia

por más que me esfuerce
sólo olvida lo justo




la niña entierra a su muñeca
al pájaro muerto bajo sus cuidados
a su abuelo



la niña halló un refugio entre los muertos
mes a mes
se desentierra con su sangre






Ahora soy esta luz que duerme, que no duerme;
Eugenio Montejo



pájaro de piedra

esto no es un homenaje
no

unas uvas pequeñas
me recordaron
esa copa de vino que me robaste
para poder hablar

supe que te irías
cuando escribiste esa carta
cuando llamaste para contarme lo de tu madre
que te irías antes de irte
sin luchas ni despedidas

tus poemas caen del cielo hoy en mi Guernica

podría traerte leyendo a Pessoa
escuchar las Bachianas o cantar ese fado
sé que vendrías

pero aún estoy furiosa
perdóname

me dejaste unas piedras que no alcanzan







Entonces hago un pacto con el miedo latente
(que roe a todo el mundo) y lo engaño diciéndole:
yo no tengo problemas, pues me sé cuidar solo.
Jesús Alberto León



como Eusebio y Raquel
como Antonio y Regina
como Irene y Evelio
y Giuseppe y Rufina
como William
y Leonor
como Eli y Eugenio
un día
sin previo aviso
yo también voy a morir


la niña se ahoga en la piscina
así descubre que está sola
y aprende a contar historias






árbol de agua

algunos peces muerden sin dudar el anzuelo cebado

el pescador que ha aprendido de aparejos y nubes
sabe ceñir los vientos
deja de aboyar cuando es tiempo
y su muñeca precisa
pregunta
antes de clavar o comenzar a recoger

sabio antes de tiempo
azocará los propios nudos
levantará su ala
y sabrá
cuáles peces devolver al agua








escribo un amparo  

un pozo donde guardar pájaros
y demonios









poema inacab

los domingos la saudade se me enreda entre los pies


al amor
los domingos
necesito desmentirlo
olvidar su domicilio
tropezarme con su olor es un disparo

ya es lunes

el poema es un recinto
demasiado breve





la niña se confiesa por primera vez
por veinte años pierde la fe










a  ojo voy       
sin cálculos

sin más vuelta de reloj que un abrir y cerrar
mis ojos de carne son de pavo real
no soy el ojo derecho ni el izquierdo de nadie
camino sin bastón en un país desconocido
de retórica fácil



la niña se casa
de velo y corona



 





...amar es dar lo que no se tiene
a quien no es...
Jacques Lacan



el silencio responde

es inútil ir por la casa tapando caños
perseguir al deseo cuando se esconde como un niño
tras los muebles
escribirse la vida en un libro de aforismos
aprenderlo de memoria y recitarlo a cada tanto
tras la ilusoria calma de lo conocido
habrá que perdonarse bajo una manta de retazos
cambiar las flores antes de que mueran
y hacer el amor cada vez
como si fuera el primer día







hablamos de todo menos de ti y de mí
 
de las infidelidades 
las elecciones de otros
el desamor      el deseo
la alegría de ésta la tristeza de todos
lo fugaz          lo perecedero
lo que permanece       el psicoanalista
los que se aman          los que no 
los cuentos creíbles   los que no tanto
la comida del día       la noche          los hijos
esa nueva película
la locura de éste         la cordura de aquel
un nuevo embarazo    algún viaje      un poema
los ex              ese libro
la cola en Caracas
las notas en el diario las citas          el carro
esa música      el vecino
el timbre que suena    las suegras      las madres 
 
de ti,
y de mí
hablamos







una margarita de pétalos nones

la duda
la certeza









…semejante al rayo,
la grieta,
Valerio Magrelli



 soñé que ya no te amaba

en la taza
roja
remendada tantas veces
una grieta veloz
como una raíz
abría pedazos imposibles

traté de apurar los sorbos inútilmente
 
sólo quedaba barrer los restos
despedirse
atar un trozo del borde a un cordel
hacerse un amuleto
y llevarlo al cuello





El espantapájaros
Parece humano
Cuando llueve
Natsume Seibi


el espantapájaros dejaba su cruz y entraba en la casa

cierta rigidez le atravesó siempre
algo más que la espalda

la mirada en otra parte
orejas sordas a mi amor por los pájaros
su boca apenas línea muda

dice que nunca
pudo
decirme






la maestra inolvidable
dejó de ser monja
por amor








sobre brasas, sobre almendras, sobre conchas rotas,
sobre un nido de rapaces,
Eleonora Requena





cuando me besas

un pez resbaladizo
se esconde asustado entre mis piernas
si vas a buscarlo con tus dedos
trepa







si esta noche me leyeras un poema posible

si te sentaras a mi lado en este borde
verías que tiemblo
si esta noche me aferrase a tu costado
tímidamente   -no sé hacerlo de otro modo-
podría dejar de nadar
dejarme al viento
hacerme mar y espuma y ola
bordear tus vacíos
bordarlos
con truenos






Hay destinos
donde lo que carece de temblor no es sólido
Vladimír Holan



el deseo es un torno

una homofonía
su giro veloz
ahueca
el mínimo temblor del dedo sobre el barro
dibuja las orillas del destino
entregamos al fuego el blando objeto
de pronto el vacío se hace irreversible
y somos fuego y tierra y agua
capaces de contener
flores y cenizas